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  Un nica vencedor en México con su talento y talante
Posted on Sunday, 21 February a las 03:08:52 by maz

Noticias José Benito Blandón y su notable huella

 Un nica vencedor en México con su talento y talante

Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni

Hijo de un comerciante de San Rafael del Norte que se involucró en la lucha de Augusto C. Sandino, viajó a México hace 40 años, donde se convirtió en el primer nicaragüense que ingresó a la Universidad de Guadalajara, institución de la que posteriormente llegó a ser catedrático, además, fue autor de varios textos sobre mercadotecnia.

Nos referimos al doctor José Benito Blandón Úbeda, quien nació en Matagalpa en 1950. Sus padres fueron Miguel Blandón Rodríguez y Agustina Úbeda Aráuz. Es hermano del hombre de radio, el doctor Jesús “Chuno” Miguel Blandón.

Los primeros estudios los hizo en una escuela pública de Matagalpa. En ese centro llegó hasta tercer grado. Posteriormente, el alcalde de la “Perla del Septentrión” le otorgó una beca, por lo que continuó sus estudios en el Colegio San Luis.

José Benito provenía de una familia muy pobre de San Rafael del Norte. Su padre, por ejemplo, desde los 15 años había comenzado a trabajar, y se involucró en la lucha del general Augusto C. Sandino, ya que Blanca Aráuz era prima hermana de la progenitora de nuestro personaje.

Muchas vicisitudesEl destino llevó a Managua a José Benito para estudiar en el Centro Escolar Número 1. Posteriormente incursiona en la Escuela Normal de Jinotepe, pero la dejó porque su hermano “Chuno” y su madre se trasladaron a León, donde con mucha dificultad su progenitora lo matriculó en el Colegio La Salle. Debido a las penurias, que eran numerosas, debió salir del centro, y “prácticamente a quien tuve como mi padre fue a mi hermano, el doctor Jesús Miguel Blandón”.

“Me llevaron a internar a un lugar que yo nunca me imaginé, el Instituto Pedagógico de Diriamba, donde me bachilleré en 1969, y como era el muchacho más pobre que había en ese centro”, algunos de los que estudiaron con él (muchachos de familias adineradas) “me dijeron que iba a ser un fracasado, que no tenía futuro”. “Aquí no podrás hacer nada”“Con miles de dificultades, mi hermano (Chuno), mi padre y mi madre hicimos una recepción en Granada cuando me bachilleré, y un día me dijeron (sus padres): “Hijo, te tenés que ir del país, porque aquí --en Nicaragua-- no vas a poder hacer nada”.

“Ni siquiera tuve la opción de escoger. Me acuerdo que en ese tiempo estaba de presidente Salvador Allende y había la oportunidad de irme para Chile. También estaban España y México. En mi vida no había abordado un avión, y por último llegaron con un boleto y me dijeron: ‘Te vas el 6 de enero de 1970’, a un país que yo desconocía, a una universidad que nunca se imaginaron que yo podría pagar”.

“Estuve en la Universidad Autónoma de Guadalajara, pero no pude pagar la colegiatura, porque en aquel tiempo pagar 100 dólares mensuales era una cantidad que apenas podía enviarme mi padre para sobrevivir, por lo que tuve que abandonar mis primeros estudios de medicina”, dice José Benito.

Por unos amigos en México se dio cuenta de que existía una universidad popular en Guadalajara, socialista, antiimperialista y de Estado. “Pasé tocando las puertas durante siete meses en esa universidad. Estaba como rector el licenciado José Parra Sarria, “pero la inscripción era única y exclusivamente para estudiantes de Jalisco, Guadalajara”.Un “ángel” salvador“Conocí para mi fortuna al licenciado Andrés López Díaz, quien llegó a ser el Contralor General de la universidad, pero en ese tiempo era el encargado de los estudiantes”, dijo.

“Había una organización que se llamaba Federación de Estudiantes de Guadalajara, de recuerdos no muy gratos. Era un organismo de choque. En el caso de llegar a ponerse las cosas difíciles, porque se enfrentaban a un grupo llamado Frente Estudiantil Revolucionario, me vi en la necesidad de tomar un fusil AR-15 y subirme a la azotea. Mi misión era cuidar el edificio de la Federación de Estudiantes de Guadalajara, para que por lo menos me tuvieran en una lista, y si había una oportunidad, poder ser recomendado”.

“Pasé siete meses en tensión, pagando mi pensión, manteniéndome como podía, y llegó un momento en que la gente me identificaba como el nica, ya que les contaba las historias del general Augusto C. Sandino y por eso me identificaban”.

Como a los diez meses habló con el rector de la universidad, quien le preguntó: Oye, ¿de verdad quieres estudiar? --Pues sí le dije --porque era mi única opción. En esa ocasión se acordó de unas palabras que le dijo “Chuno”: “No regresés a Nicaragua fracasado, nosotros somos los únicos que podemos ser triunfadores, y que tenemos que estudiar y estudiar porque nuestra familia es muy pobre”.

Efectivamente, eso lo *****plió José Benito, y cuando le toca entrevistarse con el rector de la Universidad de Guadalajara, “sacaron una convocatoria en la que participaron 25 estudiantes de El Salvador, Panamá, Guatemala, Nicaragua y Perú”. Les hicieron un examen de conocimientos que sólo aprobaron tres jóvenes, entre ellos José Benito, así como el que ahora es el médico presidente de la Sociedad de Urólogos de México, el doctor Godofredo Neira Argote. El otro que pasó el examen fue un joven de Panamá.El destino estaba trazadoPara José Benito el destino estaba trazado, porque después escogió la carrera de Administración de Empresas. Cuando se enteró --era estudiante universitario-- del terremoto del 23 de diciembre de 1972, que destruyó Managua, se movilizó en busca de ayuda. Así, llegó a ser presidente de la Asociación de Estudiantes de Nicaragua (con los estudiantes nicas que estudiaban en la Universidad Autónoma de Guadalajara). Se fue al Distrito Federal y consiguió entrevistarse con el licenciado Jacobo Zabludowski, del programa televisivo “24 Horas”, y así llegó ante el presidente mexicano, Luis Echeverría Álvarez.

Al mandatario azteca, José Benito le pidió que “por favor nos diera un permiso de trabajo para los estudiantes nicaragüenses, porque nuestro país estaba completamente destruido”.

José Benito aprovechó que un profesor de mercadotecnia no llegaba a dar clases, y “me armé de valor y me metí al aula a impartir la materia a mis mismos compañeros”.

Su sorpresa fue que lo llamaron de la Facultad para decirle: “Benito, a partir de hoy las clases son tuyas”. El sanrafaelino se quedó impactado. Sus primeros alumnos eran secretarias ejecutivas, contadores, licenciados en Administración.

Como siempre, sintió el “gusanito” por la escritura, y así comenzó a redactar su primer libro. Escribió “Introducción a la Mercadotecnia”, texto que le publicó la universidad. Se casó en Guadalajara con la mexicana Blanca Margarita Zaragoza Salazar, con la que procreó dos hijos; José Benito y Carlos Antonio.

Después de la publicación, se graduó con un promedio de 100. Inmediatamente realizó su servicio social. Cuando contrajo matrimonio invitó a un viejo amigo de la universidad, el licenciado Genaro Cornejo, quien le dijo que lo andaba buscado para ofrecerle trabajo. Para esa ocasión José Benito estaba de director de una Escuela de Computación, con aquellas máquinas que medían como 30 metros.El gran ascensoCornejo le dijo que les diera las gracias a las personas con las cuales estaba trabajando en la Escuela de Computación de la Universidad de Guadalajara, porque iba a ser Secretario del Departamento de Enseñanza de la Preparatoria de toda la Universidad.

Así, José Benito se convirtió en el primer extranjero que llegaba a ser funcionario de la Universidad en sus 300 años de existencia. “Esto, lógicamente, despertó simpatías por un lado y antipatías por el otro, a pesar de que al haberme casado había adquirido mi nacionalidad mexicana”.

Después publicó su segundo libro “Mercadotecnia II y Relaciones Humanas”, y “comencé a incursionar por todos los puestos de la alta casa de estudios, hasta llegar a ser el fundador del Centro Universitario de la Ciénega de la Universidad de Guadalajara, hace ocho años en la ciudad de Ocotlán, a 40 minutos de Guadalajara”.

Con el esfuerzo del gobierno estatal y federal, “y el trabajo que realizamos puerta por puerta, vendiendo boletos en 1976, me obsequió 28 hectáreas el presidente elegido, Gabriel Castellanos, y fundé la Escuela de Enfermería, y el Politécnico Regional de Ocotlán”.

Años más tarde fundó el Centro Universitario de la Ciénega, el que actualmente tiene más siete mil alumnos que se preparan gratuitamente. Sólo se paga la inscripción que son 235 pesos mexicanos.

La educación de la Universidad de Guadalajara es --con excepción de Cuba-- la única gratuita en toda América. En ese centro universitario hay un promedio de 25 carreras, maestrías y doctorados.


Inquietud por
el periodismo

A pesar del trabajo que hizo en México, su inquietud por el periodismo siempre ha estado presente. Escribe para La Gaceta Universitaria de la Universidad de Guadalajara, así como para La Extra de Ocotlán, una ciudad con 250 mil habitantes y más de 900 fábricas de muebles.

También fundó el Centro Universitario de la Barca en otra ciudad, así como el Centro Universitario de la ciudad de Ototonil, la ciudad mexicana donde se elaboran los tequilas más famosos.Viajes a NicaraguaEn 1979 viajó a Nicaragua. Cuando retornó a México ya le habían dado de baja en la Universidad de Guadalajara porque creían que había muerto durante la revolución. Cuando las autoridades universitarias lo vieron, se enojaron con los funcionarios que habían declarado muerto a José Benito, por lo que inmediatamente lo volvieron a llamar para seguir laborando. Pasó 30 años de funcionario y 32 de maestro.

Volvió a Nicaragua cuando triunfó Violeta Chamorro, quien lo nombró Cónsul de Nicaragua en Guadalajara, donde aprovechó para enviar pasantes de médicos, abogados, ingenieros y arquitectos cuando era rector de la Universidad el arquitecto Enrique Zambrano Díaz.

Mientras se desempeñaba como Cónsul, escribió una antología sobre la lucha armada de Nicaragua y los combates del verdadero sandinismo, “que tuvimos en los años 60, y los motivos por los cuales luchó el general Augusto C. Sandino, pero lamentablemente el gobierno de Chamorro no me dio el apoyo para publicarla”.

Tomado de:

http://impreso.elnuevodiario.com.ni/2010/02/21/nacionales/119481

 
 

 
 
 
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